A más de una semana de la desaparición de Matías Exequiel Vallejo, el pescador de 30 años visto por última vez en la zona de Capitán Cáceres, las tareas de búsqueda continúan sin resultados positivos. Este viernes se reanudaron los rastrillajes con un amplio despliegue de fuerzas de seguridad y organismos de rescate, concentrados principalmente en cursos de agua y sectores ribereños de Monteros.
Desde las primeras horas de la mañana, efectivos de la Policía pusieron en marcha una nueva planificación operativa que refuerza la presencia en puntos considerados estratégicos. Los trabajos se desarrollan de manera simultánea en el río Capitán Cáceres, el río El Mandolo y el río Romano, donde se presume que el joven pudo haber sido arrastrado por la corriente.
Por la cantidad de ahogados y la veda, impiden la pesca en los ríos tucumanosDe acuerdo con el parte oficial de la Unidad Regional Oeste, el operativo comenzó alrededor de las 8.15 y se extiende por áreas de difícil acceso, con vegetación densa, cauces profundos y terrenos inestables que dificultan las tareas. Los rastrillajes incluyen recorridos a pie, controles en sectores anegados y tareas específicas de búsqueda en zonas donde el agua presenta mayor caudal.
Vallejo, vecino del barrio San Carlos de la ciudad de Monteros, fue denunciado como desaparecido el pasado 24 de enero. Según la reconstrucción inicial del caso, habría sido visto por última vez en inmediaciones del río El Mandolo, dato que orientó desde el primer momento el despliegue hacia los cursos de agua de la región.
En el procedimiento participan distintas divisiones y organismos: Guardia de Infantería, Patrulla Motorizada de Monteros, Policía Lacustre, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y secciones especializadas con perros rastreadores de la Policía Federal y de los Bomberos.
Además, colaboran efectivos de comisarías del sur provincial y se prevé la incorporación de personal de caballería y grupos especiales para ampliar el radio de búsqueda. La coordinación general está a cargo de la Unidad Regional Oeste, con supervisión de la Jefatura de Zona 3.
Mientras el operativo oficial avanza, vecinos y voluntarios de la zona también se sumaron de manera espontánea, recorriendo sectores cercanos y prestando colaboración logística. La familia del joven permanece en el lugar, donde instaló un campamento improvisado para acompañar de cerca cada jornada de rastrillaje y mantenerse informada sobre cualquier novedad.